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domingo, 19 de diciembre de 2010

Cazado

José me engañó, el muy truhán.
Se colocó detrás mía sigilosamente y empezó a preguntar, como quien no quiere la cosa, y yo a charlotear,  y cuando era tarde fue cuando me percaté de que me estaba entrevistando y grabando.
El muy traidor, y la guapa traidora que le acompañaba, estuvieron haciendo entrevistas en EXPOCÓMIC para el ambicioso proyecto en que trabajan y que en unas semanas pasará a ser funcional: ARTPASSWORD.
Estoy ansioso por ver el ingente trabajo que han estado desarrollando hasta ahora y todo lo que vendrá. Desde aquí un saludo y todo mi apoyo al proyecto.
Y bueno, ni truhán ni traidores. Correctos, agradables, formales y atentos hasta el extremo que dé gusto ser victima de sus preguntas, aunque verme hablar dubitativo y a trompicones me ponga nervioso.
Total, será que soy así... y lo que pasa es que no me veo.


1 comentario:

JoseArtist dijo...

Presenciar semejante ritual cuando estábamos a punto de irnos para coger nuestro avión, fue un verdadero descubrimiento que solo puede ser fruto del capricho de los dioses.

Como si de un ser surgido del inframundo se tratara, allí estaba él; poseso, castigando con la afilada pluma el papel una y otra vez, con la mirada del psicópata y el pulso del cirujano; su mano no paraba de dar a luz seres inertes venidos de otros tiempos.

Atrapados ante semejante espectáculo de horror y belleza, no pudimos más que acercarnos y preguntar a aquel cautivo de las fuerzas ocultas. Entonces, las preguntas brotaron y las respuestas surgieron con fuerza, como raíces que nos atrapaban…

Hay cosas que son solo voluntad de los seres superiores y que los simples mortales no debemos ni atrevernos a cuestionar.

Un abrazo

José